RELATO 7

El sol brillaba, los pájaros cantaban, y era un hermoso día en la Academia de Cazadores de
Sombras. Bueno, Simón estaba bastante seguro de que el sol brillaba. Había una leve luz en la
habitación de él y George, dando un agradable resplandor sobre el limo verde que cubría sus
paredes. Y bien, no podía oír a los pájaros en su habitación subterránea, pero George había vuelto
a cantar en la ducha.
"¡Buenos días, Si! vi una rata en el baño, pero ella estaba tomando una buena siesta y no nos
molestamos entre sí”.
"O la rata estaba muerta o hay una enfermedad muy infecciosa en nuestro sistema de agua",
sugirió Simón. "Podemos estar bebiendo agua de plaga de ratas durante semanas."
"A nadie le gusta un Gloomy Gus," George lo regañó. "A nadie le gusta un Sullen Sí. Nadie está aquí
para una Moody Mildred. Nadie-”
"Ya me di cuenta de el tono general de tu discurso, George," dijo Simón. "Me opongo
firmemente a que se me haga referencia como Moody Mildred. Sobre todo porque realmente me
siento como si fuera un ligeramente, buen humor Mildred, ahora. ¿Veo que estas deseando tener
un gran día? "
"Tomate un ducha, Si," George insistió. "Comienza el día refrescado. Tal vez estiliza tu cabello un
poco. No te va a matar".
Simón negó con la cabeza. "Hay una rata muerta en el baño. No voy a ir al baño, George”.
"No está muerta", dijo George. "Sólo está durmiendo. Estoy seguro de ello”.
"Optimismo sin sentido de como empiezan las plagas", dijo Simón. "Pregúntale a los campesinos
medievales de Europa. Oh, espera, no se puede”.
"¿Eran un grupo alegre?" Preguntó George con escepticismo.
"Estoy seguro de que eran mucho más alegre antes de toda la peste", dijo Simón.
Sentía que estaba haciendo muy buenos puntos de vista, y que fueron respaldados por la historia.
Se quitó la camisa con la que había dormido, que decía ¡Luchemos! y por debajo en letras
diminutas CON ARGUMENTOS CONTRA NUESTROS ENEMIGOS. George azotó la espalda de Simón
con su toalla mojada, lo que hizo que el gritara.
Simón sonrió mientras sacaba sus cosas fuera de su armario. Estaban empezando el día justo
después del desayuno, por lo que bien podría cambiar de dirección. Él y George fueron a
desayunar con todo el mundo, ambos con buen humor.
"Sabes, esta avena no es para nada mala", dijo Simón revolviéndola. George asintió con
entusiasmo, con la boca llena.
Beatriz parecía triste por ellos, y posiblemente triste de como todos los chicos eran estúpidos en
general. "Esto no es avena", les dijo. "Estos son huevos revueltos."
"¡Oh, no," George susurró débilmente, con la boca todavía llena, su voz terriblemente triste. "Oh
no."
Simón dejó caer la cuchara y se quedó mirando las profundidades de su copa con horror.
"¿Si son huevos revueltos. . .?" preguntó. "Y no estoy discutiendo contigo, Beatriz, sólo estoy
preguntando lo que siento es, una pregunta muy razonable. . . si son huevos revueltos, ¿por qué
son grises?”
Beatriz se encogió de hombros y siguió comiendo, evitando cuidadosamente los bultos. "¿Quién
puede saber?"
Eso se podría convertir en una canción triste, Simón supuso. Si son huevos, ¿por qué están grises?
¿Quién lo puede saber?, ¿quién lo puede saber? Se encontró todavía pensando en letras de
canciones en ocasiones, a pesar de que estaba fuera de la banda.
Es cierto, "¿Por qué son los huevos tan gris?" Podrían no ser un gran éxito, incluso en el circuito de
hipsters.
Julie dejó su plato en la mesa junto a Beatriz.
"Los huevos son de color gris", anunció. "No sé cómo lo hacen. Seguramente a estas alturas,
realmente tiene sentido para ellos no echar a perder la comida a veces. ¿Cada vez, cada día,
durante más de un año? ¿Esta maldita esta Academia?"
"He estado pensando que podría ser," dijo George con seriedad. "Escucho un sobrenatural
traqueteo a veces, como fantasmas agitando sus terribles cadenas. Honestamente, yo estaba
esperando que la Academia estuviera maldita, ya que de lo contrario es probable que haya
criaturas en las tuberías. "George se estremeció. "Criaturas".
Julie se sentó. George y Simón intercambiaron una mirada complacida. Ellos habían estado
manteniendo un registro de la frecuencia con que Julie eligió sentarse con ellos tres, en lugar de
Jon Cartwright. Actualmente estaban ganando, el sesenta por ciento de los cuarenta.
Julie elegir sentarse con ellos parecía una buena señal, ya que era el día grande de George.
Ahora que eran aprendices cazadores de sombras en su segundo año, y en palabras de Scarsbury
"Ya no totalmente sin esperanza que puedan cortar sus propias cabezas estúpidas", se les dio sus
propias misiones, un poco más importantes. Cada misión tenía un jefe de equipo designado, y el
líder del equipo tiene el doble de puntos si la misión fue un éxito. Julie, Beatriz Simón, y Jon ya
habían sido jefes de equipo, y lo habían logrado: demonios muertos, salvar personas, los
subterráneos rompiendo la Ley penalizados severamente, pero bastantes. En cierto modo era una
lástima que la misión de Jon había ido tan bien, como había jactado de ello durante semanas, pero
no podía evitarlo. Eran demasiado bueno, Simón pensó, así como él golpeó la mesa de madera
para que no se dé mala suerte a sí mismo. No había manera de que fallaran.
"¿Te sientes nervioso, líder del equipo?", Preguntó Julie. Simón tuvo que admitir que a veces ella
podría ser una compañera inquietante.
"No," dijo George, y bajo su vista a los ojos de Julie: "Tal vez. Sí. Ya sabes, una cantidad adecuada
de nervios, pero "de una manera fresca, cool y buena bajo presión.
"No vayas en pedazos", dijo Julie. "Quiero una puntuación perfecta."
Un silencio incómodo siguió. Simón se consoló a sí mismo mirando por encima de la mesa de Jon.
Cuando Julie lo abandonó, Jon tenía que comer solo. A menos que Marisol decidiera que quería
sentarse con él y atormentarlo. Lo cual, señaló Simón, estaba haciendo en ese momento. Era
como un pequeño demonio, Marisol daba risa.
Jon hizo gestos urgentes de ayuda, pero Julie lo tenía de espaldas y no lo pudo ver.
"No estoy diciendo esto para asustarte, George," dijo ella. "Eso es un beneficio secundario,
obviamente. Esta es una misión importante. Ya sabes las hadas son el peor tipo de Submundo.
Hadas cruzan en el reino mundano y engañan a los pobres mundanos a comer fruta de hadas, lo
que no es ninguna broma. Mundanos pueden marchitarse y morir después de comer ese fruto, ya
sabes. Es un asesinato, y casi nunca puede ser penado, porque para cuando los mundanos mueren
las hadas se han ido. Tú estás tomando esto en serio, ¿verdad? "
"Sí, Julie", dijo George. "De hecho, sé que el asesinato es malo, Julie."
Toda la cara de Julie se frunció en esa manera alarmante que a veces hacía. "Recuerda George,
que casi arruinaste mi misión."
"Dudé un poco para hacer frente a ese niño vampiro," George admitió.
"Precisamente", dijo Julie. "No más dudas. Ya que eres nuestro líder del equipo, tienes que actuar
por tu propia iniciativa. No te estoy diciendo que eres malo en ello, George. Estoy diciendo que
tienes que aprender”.
"No estoy seguro de que nadie necesita ese tipo de discurso de motivación", dijo Beatriz. "Sería
asustar a cualquiera. Y es demasiado fácil de asustar George, así que."
George, que había estado mirando afectuosamente a Beatriz por su defensa, dejó de mirarla así.
"Creo que deberían hacer que un líder de equipo se repita en ocasiones," Julie quejó, haciéndoles
saber de dónde venía toda esa hostilidad. Ella clavó sus huevos grises con nostalgia. "Yo era tan
buena."
Simón enarcó las cejas. "Tu tenías una látigo y amenazaste con golpearme sobre la cabeza y la cara
si no hacía lo que decías”.
Julie lo señalo con su cuchara. "Exactamente. E hiciste lo que te dije. Eso es liderazgo, es decir. Es
más, ni siquiera te golpee en la cabeza o en la cara. Amable pero firme, esa soy yo”.
Julie habló de su propia grandeza con cierta extensión. Por lo que Simón se levantó para conseguir
otro vaso de jugo.
"¿Qué tipo de jugo crees que es esto?", Preguntó Catarina, uniéndose a él en la fila.
‘’De Fruta ", dijo Simón. "Sólo de fruta. Eso es todo lo que me decían. Me pareció sospechoso
también."
"Me gusta la fruta", dijo Catarina, pero ella no parecía segura de eso. "Yo sé que estás excusado de
mi clase esta tarde. ¿Qué es lo que vas a
Mucho campo, muchos caballos. Simón no estaba seguro por qué se habían preocupado por dejar
la academia, porque era una experiencia idéntica.
Las primeras palabras que George dijo mientras estaban montando por el páramo fueron.
"Creo que sería una buena idea que nos dividiéramos"
"¿Como en...una película de terror?" Preguntó Simon.
Julie, Beatriz y Jon les dieron una mirada de irritada incomprensión.
La expresión incierta de Marisol sugería que estaba de acuerdo con Simon, pero no dijo nada y
Simon no quería ser el que atormentara el liderazgo de su amigo. Iban a cubrir más páramo si se
dividían.
Tal vez era una gran idea. ¡Más paramos! ¿Que podría salir mal?
"Seré pareja con Jon" dijo Marisol instantáneamente, un brillo en sus ojos oscuros. "Yo quiero
continuar nuestra conversación del desayuno. Tengo más cosas que decirte acerca de los
videojuegos"
"¡No quiero escuchar más sobre videojuegos, Marisol!" Jon exploto, un Cazador de Sombras en
una pesadilla de un torrente mundano de información.
Marisol sonrío. "Lo sé"
Marisol apenas había cumplido quince. Simon no estaba seguro de como ella se las había
arreglado para decirle a Jon cada detalle sobre el mundo mundano como si fuera una forma tan
efectiva de terrorismo psicológico. Su maldad solo había crecido en el año que Simon la había
conocido. Simon tenía que respetar eso.
"Y Simon y yo estaremos juntos" dijo George fácilmente.
"Um" dijo Simon.
Ni él ni George eran Cazadores de Sombras aun, y aunque Catarina los ayudaba a ver a través de
los glamoures, ningún mundano...ningún cazador de sombras estaba seguramente protegido del
glamour de las hadas como de un nefilim. Pero Simon no quería cuestionar la autoridad de Geroge
o sugerir que no quería que fueran compañeros. También estaba asustado de ser emparejado con
Julie, y ser golpeado en la cabeza y cara.
"Genial" terminó Simon débilmente. "¿Tal vez podemos dividirnos pero también estar en un rango
de audición el uno del otro?"
"¿Quieres que nos dividamos pero que estemos juntos?" Preguntó Jon. "¿No sabes lo que la
palabra significa?"
"¿Sabes lo que las palabras "world of Warcraft" significan?" Preguntó Marisol de modo
amenazador.
"Si, lo sé" dijo Jon. "Todo puesto de esa forma, no, no sé, y no quiero saber"
Apuró a su caballo en guardia a través del páramo. Marisol lo siguió en su búsqueda.
Simon se quedó mirando la parte trasera de la cabeza de Jon y se preocupó si iría muy lejos.
Excepto que debían separarse. Esto estaba bien.
George se quedó mirando a los miembros que quedaban del equipo y parecía haber llegado a una
decisión. "Vamos a quedarnos en un rango de audición entre cada uno, pasar sobre los páramos, y
si podemos ver a The Fair Folk en cualquiera de estos lugares que fueron reportados acechando
¿Están conmigo, equipo?"
"¡Estoy contigo hasta el final, si no toma mucho! Sabes que tengo que ir a la boda de Helen
Blackthorn y Aline Penhallow" dijo Simon.
"Ugh, odio las bodas" dijo George simpáticamente. "Tienes que usar un traje de mono y sentarte
por ahí por siglos mientras todos odian en secreto a otras personas por peleas sobre los arreglos
de flores. Además, gaitas. Me refiero, no sé sobre bodas de Cazadores de Sombras. ¿Hay flores?
¿Hay gaitas?"
"No puedo hablar ahora mismo" dijo Beatriz. "Imaginen a Jace Herondale en un smoking. En mi
cabeza luce como un hermoso espía."
"James Bond" contribuyó George. "¿James Blond? Siguen sin gustarme los trajes de mono. Pero no
parece que te importara, Simon."
Simon levantó una mano de las riendas y se apuntó orgullosamente a sí mismo, una maniobra que
podría haberlo hecho caer del caballo un año atrás. "Este mono va a ir como la cita de Isabelle
Lightwood." Solo decir las palabras impregnaba a Simon en una sensación de bienestar. En un
mundo tan maravilloso, ¿como podría algo salir mal?
Miró al rededor a su grupo: A cada uno de ellos, usando un equipo mangas largas en contra del
frío del invierno, figuras de negro con arcos pegados a sus espaldas y sus respiraciones de plumas
blancas en el aire frío, montando rápidos caballos a través del páramo en una misión para
proteger la humanidad. Sus tres amigos a su lado, y Jon y Marisol a la distancia. George, tan
orgulloso de ser líder de equipo. Marisol, la desdeñosa chica de ciudad, montando su caballo con
gran agilidad. Incluso Beatriz y Julie, incluso Jon, Cazador de Sombras de nacimiento, lucían un
poco diferentes para Simon, ahora que estaban bien en su segundo año en la academia.
Scarsbury los había perfeccionado, Catarina los había educado, e incluso sus compañeros de la
academia los habían cambiado. Ahora los nacidos Cazadores de Sombras montaban con
mundanos y desarrollaban misiones con ellos como una unidad, y los muy llamados pestes podían
mantenerles el ritmo.
El páramo estaba verde, árboles alineados a su izquierda y hojas temblando como si los árboles
estuvieran bailando a la vista de la brisa. La luz del sol era pálida y clara, brillando en sus cabezas y
también en sus vestimentas negras. Simon se encontró a si mismo pensando, con afecto y orgullo,
que lucían como si pudieran ser verdaderos Cazadores de Sombras después de todo.
Lo notó por un mutuo acuerdo silencioso, Beatriz y Julie fueron persuadiendo a sus monturas para
ir más rápido. Simon miró hacia arriba en la distancia donde podría casi divisar a Jon y a Marisol, y
luego echó un vistazo a las espaldas de Beatriz y Julie. Sintió una vez más una punzada de
inquietud.
"Por qué están en una carrera por delante?" Preguntó Simon. "Um, no es por decirte tu trabajo,
pero, valiente líder de equipo, tal vez deberías comandarlos a no ir tan lejos"
"Ah, dales un minuto" dijo George. "Sabes que más o menos le gustas"
"Qué?" Dijo Simon.
"No es que ella valla a hacer algo sobre eso" dijo George. "Nadie a quien le gustas va a hacer algo
sobre eso. Teniendo en cuenta que nadie disfrutaría tener a Isabelle Lightwood cortándole la
cabeza."
"Le gusto?" Simon repitió "algo sobre la forma como lo dices me sugiere varias personas. Que
gustan de mi."
George se encogió de hombros. "Aparentemente eres el tipo que crece en las personas. No me
preguntes. Pensé que a las chicas les gustaban los abdominales"
"Yo podría tener abdominales" Simon le dijo "miré en el espejo una vez y creo que encontré un
abdominal. Te lo estoy diciendo, todo este entrenamiento le está haciendo bien a mi cuerpo"
No era como si Simon pensara que era una criatura horrenda o algo así. Él ya había visto muchos
demonios que tenían tentáculos saliendo de sus ojos, y estaba bastante seguro de que no
emocionaba a las personas que lo miraban. Pero no era Jace, que hacia girar las cabezas de las
chicas como si estuvieran poseídas. No tenía sentido que entre todos los estudiantes de la
academia, Beatriz tenía que gustar de él. George rodó los ojos. George no entendía
completamente el lento desarrollo de ponerse en forma. Él probablemente ya había nacido con
abdominales. Algunos nacían con abdominales, otros los ganaban, y otros -como Simon- tenían
abdominales metidas en ellos por sus crueles instructores.
"Sí, Si, eres un completo matador"
"Siente este brazo" dijo Simon "¡duro como una roca! No quiero alardear, pero todo es hueso.
Puro hueso."
"Si" dijo George "No necesito sentirlo. Creo en ti, porque eso es lo que los hermanos hacen. Y
estoy feliz por tu misteriosa popularidad con las chicas porque eso es lo que los hermanos hacen.
Pero en serio, cuidado con Jon, porque pienso que te va a dar un canillazo uno de estos días. Él no
entiende tu indefinible e innegable atractivo. Él tiene abdominales a la barbilla y piensa que tiene
a todas las chicas de la Academia atrapadas"
Simon siguió montando, algo mareado.
Había estado pensando que el afecto de Isabelle por él era una ocurrencia resplandeciente e
inexplicable, como un rayo. (¡Un bello y valiente rayo que había tenido suerte y lo hubiera
golpeado!) Debido a la actual evidencia, de cualquier forma, estaba comenzando a pensar que era
tiempo de revaluar.

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